
Como todos saben, tengo una especie de "delirio efervescente" por la nieve. Me encanta levantarme temprano, desayunar tostadas, el frio en la cara y la primera bajada pendiente abajo.
Pero mi fascinación por la nieve es inherente a mi tabla. Cuando la compré me encantó su flexibilidad y lo ligera que era, es como si tuviese la actitud correcta... pero era taaaaaaaaaaaaaaan fea la pobre!
La veia y cuanto más la miraba menos invernal me parecia.
Por esos dias coincidió que estaba desarrollando unas muestras de "stickers", y descubrí un fabuloso material, que no se despegaba, que no perdia el color al contacto con el agua, removible a mediano plazo, no agresivo para la superficie "huesped", era LA solución.
Y asi es como mi tabla, noble y fantástica, cambio por completo su look, y ahora "estrena" un nuevo estilo cada invierno. El año pasado repitió el "Yeti stile", pero este quien sabe... le espera quizas una ola de Hokusai, un collage de fotos, o a mis queridos rugbie players de la selección de arriba...
En fin, ya solo faltan seis meses para volver a la nieve... :D